ALGO ESTÁ CAMBIANDO
Algo está cambiando,
grosera e impúdicamente,
en nuestra sociedad
de avidez y autodestrucción,
cuando el impertérrito rostro del telediario
interrumpe su retahíla de noticias,
para aconsejarnos un seguro de hogar,
o una crema de afeitar
o una crema de verduras con las que se alimenta
todos los días de sus vacaciones
en un centro de “descanso” en Marbella…
lo mismo que el hombre del tiempo
que, entre borrasca y chaparrón,
detiene su información,
para aconsejarnos su marca de crecepelos,
y así, el periodista deportivo,
la presentadora de media tarde,
y el locutor prestigioso…
y todos los profesionales
que hasta ahora habían sido
para convertirse en hombres y mujeres anuncio.
Todo un oficio de credibilidad
para llegar a la verdad
más deprimente:
que nada es lo que parece
y entre maldad y caridad
¡viva la sociedad!
donde todo se compra y se vende.