Los rostros del mundo (7) Safo

SAFO

muestra su melancolía:

la suavidad de la entrepierna,
tan rosada y blanca
de su amiga,
que ella va a reservar
para otras manos, para otra boca,
tan sucias, tan indignas, tan inmerecidas,
la hacen enfermar:

le angustia
saber
que ella
no gozará esa lozanía,
esa belleza
y será de otro
indigno y sucio 
opresor
inhábil
inmerecido

y siente el dolor melancólico
de verse privada,
de no ser vista,
ignorada 
en su amor
devoto y verdadero.

Los rostros del mundo (1) Arañas

El conocido aforismo “conócete a ti mismo” que Platón pone en boca de Sócrates cuando reprende a Alcibíades -que quería dedicarse a la política- hace referencia a la necesidad del autoconocimiento antes de querer dirigir a los otros.

Este aforismo lleva implícito un segundo no escrito: “conoce a los otros”.

Si el primero es un enigma a descifrar, el segundo no lo es menos.

La propuesta de LOS ROSTROS DEL MUNDO gira alrededor de ese segundo enigma. La cara como espejo del alma. El rostro como el rastro de ese conocimiento. El poema que lo acompaña como un espejo de palabras. Dos caminos que no se bifurcan pues nuestra naturaleza es social y no existe el uno mismo sin el otro.

 
ARAÑAS
Soñó con ser cantante en escenarios de adoración y glamour, lejos de las disenterías obreras, de las arañas mentales de las familias pobres, de la suciedad que no permite blandir una espada enjoyada, arrojar una moneda de plata, cambiarte el charol de los zapatos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies