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l rey tenía una reina,
cabellos de ciencia y cielo,
y un jardín donde perderse
por las demencias del sueño.
Se callaban las serpientes
en la siesta de los ciervos,
siseaban las medusas
por los mares del silencio.
“Animales y alimañas
por el amor que os dejo
dejad que vayan pasando
las penas viejas del viento”.
“Yo moriría por ti
y antes que echarte de menos
entraría en las reyertas
para salvarte del miedo”.
El rey tenía una reina
por ella perdió su reino
suspirando por las sombras
ciegas del amor eterno.
"Esa suerte del amor
es doliente y no la quiero,
ese rostro del amor
es esquivo y traicionero".
"Yo la quiero con su forma,
con la gracia de su cuerpo,
con su boca siempre llena
de rosales y de besos".
"Ella vive, yo lo sé,
yo la busco y no la encuentro,
corriendo por el envés
del milagro y los infiernos".