
SONETOS DE LA INTEMPERIE 6 No importan las miradas que condenan, ni las trampas del hombre que alecciona, ni el triste corazón que no perdona, ni las pérfidas gracias que envenenan. No importan los rencores que no sienten, ni los gestos precisos que te afean, ni la duda y el miedo que bloquean, ni las torpes palabras que nos mienten. No importa la señal que nos sentencia: aquello que nos niega nos convida a buscar los caminos de otra vida. Los míos encontraron tu presencia que me enseña el sentido de una suerte: ser los dos y el amor contra la muerte.