
SONETOS DE LA INTEMPERIE 4 Son tus anhelos óxido y veneno, un musgo de ceniza en el ropero, una flor que recibe en el sombrero la noticia del prado más obsceno. Buscan lo que no existe por el cieno, cegados por la luz de lo sincero, con olvido del cándido te quiero, con dolor de lo propio y de lo ajeno. Este perfil de tango te persigue con sus huestes de harapos mendicantes por las esquinas torpes del deseo. Convendrá que la cuerda se desligue y la barca navegue en incesantes olas de luz en ruedas sin mareo.