
SONETOS DE LA INTEMPERIE 7 Fría, mojada alma, en el relente tendida de una estepa con espinos, llanura encrucijada de caminos que llevan un dolor hasta mi frente. De tu campiña huyó la transparente luz que irradiabas; los hermosos sinos que guiaban tu vida, eran vecinos del Ángel que Parece pero Miente. ¿Con qué destreza diste a los sentidos el rosa de tu carne enajenada que ahora están tus vuelos tan perdidos? ¿No sabías al darte enamorada que tal es el amor, tal los olvidos en trueques de moneda desolada?