
SONETO SIN MODELO Ojalá fuera inteligente y amable, un hombre que transmite seguridad y alegría; que ejercita la bondad sin majadería; un hombre razonable. El mundo prefiere al héroe manejable, al genio que busca la fatalidad de la fama; que alcanza la parquedad de la grama; al perfecto domesticable. La sencillez no es para nada sencilla. Hacer un verso es como hacer una silla. Ambos sirven para contemplar el mundo. Mi deseo es ser sencillo y fecundo, dejar que la pasión me haga profundo y vivir sin caerme de la silla.